Recopilación de relatos #PVorden

El otoño es la estación marrón. Las hojas cambian de color justo antes de desprenderse del árbol y vestir las calles, aceras, parques y plazas. También nosotros cambiamos las mangas cortas y vestidos por chaquetas, camisas y sudaderas. Las mantas sustituyen a las finas sábanas. Y así, poco a poco, a la vez que la flora prevé el frío invierno, nosotros también cambiamos el orden de nuestro armario.

El otoño es estación de cambios, de reordenar la rutina diaria. Por ello, ¿qué mejor que polivulgar sobre el orden en estos días en que la noche va robando horas al día? A continuación os dejamos la lista con las entradas que hemos recibido. Esperamos que sean de vuestro agrado y los disfrutéis. Gracias por vuestra participación.

 

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Tema de escritura para noviembre: tiempo

Michele Besso mantuvo una cercana amistad con Albert Einstein durante toda su vida, como se traduce de la multitud de cartas que intercambiaron. Besso fue su confidente tanto en temas sentimentales como científicos, y sin duda una valiosa caja de resonancia para el primer esbozo de la teoría especial de la relatividad.

Así, cuando Besso falleció sólo cuatro semanas antes que él, Einstein escribió a Anna, su viuda:

Se me ha adelantado un poco a la hora de abandonar este mundo extraño. Esto no significa nada. Para nosotros los físicos la distinción entre pasado, presente y futuro no es más que una persistente ilusión.

besso-letter

Os proponemos, amigos polivulgadores, mirar desde todos los ángulos posibles esta “persistente ilusión” y escribir sobre ella durante los próximos 30 días. El tema del tiempo nos ofrece la posibilidad de poner el acento en los detalles como nos recuerda Lord Chesterfield: “Cuida los minutos, que las horas ya cuidarán de sí mismas”. Incluso Boltzmann, al estudiar de dónde surge la inexorable “flecha del tiempo”, se percató de que germina en lo muy pequeño para manifestarse en lo muy grande.

Cada autor/a podrá enviar todos los relatos que desee, ajustándose al tipo de textos admitidos que podéis consultar aquí. Para ello, el 15 de diciembre debéis escribir un tuit que incluya el enlace a vuestro relato, el hashtag #PVtiempo y la mención a @hypatiacafe.

¡Que la inspiración os acompañe!

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Tema de escritura para octubre: orden

El asombro por el orden y la armonía del universo se ha expresado de múltiples maneras. Si “lo más incomprensible del universo es que sea comprensible”, según dice la cita atribuida a Einstein, el escritor G. K. Chesterton en su novela El hombre que fue Jueves dice que “cada vez que un tren llega a su destino, pienso que el ser humano le ha ganado una batalla al caos”.

El orden conquistado por la ciencia nos ha permitido comprender fenómenos naturales y hacer predicciones en base a sus leyes. Pero también hemos aprendido que es un orden cambiante, que en ocasiones inquieta nuestro pensamiento y nos aleja de lo intuitivo.

Amigos polivulgadores, durante los próximos 30 días os invitamos a escribir sobre todo lo que os sugiera el concepto de orden en relación con la ciencia. Podéis consultar aquí las bases y los tipos de texto admitidos. Os recordamos que el día 15 de noviembre deberéis escribir un tuit que incluya el enlace a vuestro relato, el hashtag #PVorden y la mención a @hypatiacafe, para que vuestro texto aparezca en el listado que publicaremos en Café Hypatia.

¡Esperamos vuestros escritos!

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¿Quieres escribir con nosotros?

CÓMO VAMOS A FUNCIONAR

Bienvenidos a Café Hypatia, el rincón donde reunirnos a escribir relatos de ciencia. Este blog surge con el deseo de convertir la ciencia en temática central y fuente de inspiración para la escritura, experimentando con diversos puntos de vista y modos de contarla.

La manera en que nos organizaremos es la siguiente. Cada mes propondremos un tema que tendrá relación con una idea, concepto o personaje de la ciencia sobre el/la que se desarrollarán los textos que escribiremos. El tema propuesto podrá llevarse al papel con un enfoque bastante amplio pues, por ejemplo, si el tema fuese “evolución” no invitará a escribir solamente sobre evolución biológica o sobre sus protagonistas (Darwin, Wallace…), sino sobre todo lo que el término “evolución” evoque o sugiera en cualquier otra disciplina que no sea la Biología.

El día 15 de cada mes será el día de publicación en Café Hypatia. Este día escribiréis un tuit haciendo mención a @hypatiacafe en el que compartiréis el enlace a vuestro relato, junto al tema del mes como hashtag precedido de las iniciales PV (por ejemplo, #PVevolución). Si no queréis publicarlo en vuestro blog o no disponéis de uno, podéis subir el texto a cualquier sistema de almacenamiento en la nube (Google Drive, OneDrive, Dropbox…) y compartir el vínculo en el tuit.

FORMAS LITERARIAS QUE EMPLEAREMOS

  • Haiku científico o sciku. El haiku es un poema de tres versos sin rima, y que puede ajustarse a la métrica 5/7/5 (tres versos de cinco, siete y cinco sílabas, respectivamente) o a la 8/11/8. Nosotros escribiremos haikus con temática científica conocidos como scikus. El título del sciku es opcional, y se añade si ayuda a clarificar la idea del poema.

EVOLUCIÓN
Sin un diseño,
bacteria o primate
mutan sin pausa.

El círculo se deforma.
Es Kepler anunciando su herejía
de imperfección en los cielos.

  • Microrrelato o relato breve. En este caso serán textos en prosa cuya extensión podrá abarcar desde una o dos líneas, como en el siguiente ejemplo, hasta un máximo de, aproximadamente, 500 palabras.

El dinosaurio
Estos sesenta millones de años se me han pasado en un suspiro.

  • Retrato alfabético. Si deseáis escribir sobre un personaje científico, además de las dos anteriores también podréis escoger esta opción. Se trata de un listado de palabras, ordenadas alfabéticamente y acompañadas de una breve explicación, que dibujen un retrato literario del personaje elegido.

Nicholas Saunderson, matemático

Aritmética palpable, sistema de cálculo ideado por este matemático invidente, a modo de ábaco.
Boxworth, parroquia en cuya capilla mayor está enterrado.
Cambridge, donde comenzó su actividad docente en el Christ’s College.
Diderot, enciclopedista francés que nombra a Saunderson en su Carta sobre los ciegos.
Escorbuto, enfermedad provocada por carencia de vitamina C que le ocasionó la muerte.
Fluxiones, tema sobre el que publicó un manual explicando las bases del cálculo dsarrollado por Newton.
Geometría, en el ábaco que inventó dibujaba figuras geométricas reconocibles por el tacto.
[…]

Cuanto más representativas sean las palabras del listado y más letras se empleen, más completo resultará el retrato.

Permaneced atentos en Twitter a @hypatiacafe para la propuesta de los temas de escritura el día 15 de cada mes.

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El zumbador

i0404[1]Lo ha sabido siempre, abril es el mes más caluroso. Pero ya no recordaba cómo afecta al ímpetu los cuarenta grados a la sombra. El cuerpo se vuelve tremendamente pesado imponiendo movimientos lentos. Una buena estrategia evolutiva de ahorro energético, pero muy molesta. Solo apetece tumbarse y esperar a que llegue la noche, cuando el sol ya se ha retirado. Y entonces sales a la calle a sentarte y escuchar historias en cualquier grupo de gente del mercado nocturno. Malik es médico, no puede hacer eso, se le necesita y lo solicitan más de lo que sería deseado.

Desde que terminó su carrera en París y volvió a su tierra, no ha dejado de atender urgencias de todo tipo, partos, infecciones, diarreas, resfriados, gripes, hasta mediador entre familiares enfrentados. Un médico, en África occidental, es más un chico para todo que un especialista. Pero a él no le importa, le gusta su profesión y disfruta del contacto con la gente, no en vano es africano. En Mali, como en toda África subsahariana, nunca se está solo, siempre se está rodeado de gente, integrado en el grupo, inmerso en la gran familia africana.

Por las noches no duerme, no es el calor, lo que le preocupa es la falta de recursos. Cada día cuando necesita abrir su maletín se desmorona al constatar su vacuidad. Ha visto mucho dolor, dolor que se podría atenuar con un simple paracetamol. ¿Os imagináis tener que orinar un cálculo renal sin ningún tipo de analgésico?

Pero lo más abrumador es la angustia que siente al ver morir de malaria a un infante por falta de un diagnóstico precoz. No tiene forma de hacer un análisis de sangre fiable en lugares remotos donde las personas viven sin ningún tipo de infraestructuras como carreteras o electricidad. Enfermedad, que no solo mata y destroza las vidas de los familiares, sino la oportunidad de progresar a regiones enteras. El paludismo está asociado con la pobreza y es también una causa de pobreza y un obstáculo importante para el desarrollo económico de los países que la sufren.

Los síntomas de la malaria se asemejan a las de la gripe, fiebre alta, dolores musculares, óseos y debilidad. Se pueden confundir fácilmente, también, con un fuerte resfriado, una gastroenteritis, una tifoidea o a otras fiebres virales. Así la fiebre y otros síntomas similares a la malaria necesitan una cuidadosa evaluación para diagnosticar correctamente y prescribir el tratamiento apropiado para cada dolencia. Para ello ha de extraerse una muestra de sangre del paciente, que habrá que centrifugar para separar el plasma y luego examinar bajo un microscopio y poder detectar el parásito. Ni siquiera en el hospital de Bamako, donde trabaja, dispone de material en condiciones.

blogNo puede dejar de pensar en una idea, tal vez absurda, pero que vale la pena probar. Hace un par de días, mientras esperaba sentado bajo un baobab, a que le repararan el coche en un tenderete de carretera, se entretuvo observando a unos críos jugando. Uno de ellos se había dormido sobre una estera de paja a la sombra de una pared de adobe. Los otros dos excitados por la idea de la travesura conspiraban con algo que llevaban en la mano. Esforzándose distinguió que cada uno de ellos llevaba un botón atado con unas cuerdas, que su mente asoció rápidamente con un zumbador, habitante de las escenas de su niñez. Los niños se acercaron sigilosamente al que descansaba y mientras uno le zumbaba al oído, el otro dejó que el botón y las cuerdas se liaran con el cabello de su compañero para salir corriendo entre carcajadas. El pobre infeliz se levantó asustado convencido que un enorme abejorro se había embrollado en su cabeza.

— ¡Cáspita! ¿A cuántas revoluciones debe girar el botón? —se preguntó.

Cuando regresó a casa esa tarde estaba decidido a experimentar y comprobarlo. Sacó del desván la caja de los trastos inservibles, se sentó en el suelo y comenzó a buscar materiales para fabricarse su propio zumbador. Intrigado, se asomó por la puerta Bahru, su hijo de 6 años.

— ¿Qué haces, papi?

— Quiero construir un juguete de cuando yo era niño. ¿Me ayudas?

— Vale —respondió Bahru dispuesto para la acción.

La caja de cachivaches pronto les recompensó con lo necesario. Una pequeña tapadera de plástico, a modo de disco, y un cordel que parecía lo bastante largo. Con la ayuda de un maltrecho punzón, Malik perforó dos agujeros en el centro del disco y se lo dio a Bahru para que enhebrara en ellos el cordel. Solo restaba anudar los extremos de la cuerda no sin antes añadir un par de argollas, rescatadas de unos viejos llaveros. El médico apretó bien los nudos y, tras un rápido vistazo al artilugio, se lo entregó a su hijo.

El pequeño, como si lo hubiera hecho toda su vida, introdujo sus pulgares en las argollas y comenzó a tensar y aflojar alternativamente el cordel, con tirones breves y rápidos. A medida que el disco adquiría velocidad, los tirones eran más largos y espaciados. El zumbador no tardó en hacer honor a su nombre, comenzando a emitir un ronco silbido intermitente que iluminó la sonrisa de Bahru.

image_4566Al día siguiente, Malik se llevó el zumbador al hospital. Su hijo se lo permitió bajo la promesa de que construirían uno para él, que decoraría con los colores del arcoíris. Se dirigió a la diminuta habitación que servía de laboratorio y rellenó dos finos capilares de cristal con una de las primeras muestras de sangre que extrajo durante la mañana. Pegó los capilares al disco del zumbador con esparadrapo, en posiciones diametralmente opuestas para que el giro fuera equilibrado. Respiró hondo y tensó las cuerdas. El disco aceleró hasta emitir ese familiar ronroneo.

Decidió que lo mantendría en funcionamiento durante al menos dos minutos, y mientras tensaba y destensaba rítmicamente se concentró en el modo en que el cordel se enrollaba. Mientras aflojaba la tensión, adoptaba forma helicoidal que rápidamente se empaquetaba y amontonaba de manera irregular. Un comportamiento caprichosamente similar al de una hebra de ADN enrollándose y empaquetándose en un cromosoma, pensó.

FiguraPasados los dos minutos detuvo el disco y despegó el esparadrapo. Los capilares, que al principio tenían un rojo uniforme en toda su longitud, mostraban ahora este tono solo en la mitad inferior. El extremo superior lo ocupaba un líquido translúcido. Había funcionado. El plasma se había separado de las células sanguíneas.

La alegría no le cabía en el pecho y lo forzaba a mantener una sonrisa juguetona en la comisura de los labios. !Podría hacer diagnósticos certeros en pleno desierto si era necesario! Llevaría siempre en su maletín un zumbador-centrifugadora, y el microscopio de papel que se fabricó él mismo gracias al ingenio de unos colegas de la universidad de Stanford, conscientes de la falta de recursos de la zona.

No veía la hora de comunicar el descubrimiento a sus compañeros. Entonces se acordó de su hijo, imaginando la cara de sorpresa de Bahru cuando viera su disco con todos los colores del arcoíris, a toda velocidad, volverse blanco. Salió del precario dispensario corriendo y de un brinco se subió a su bicicleta directo a casa.

Encontró a Bahru jugando con unas cuerdas y unas anillas, Malik le sonrió orgulloso. Mientras le pasaba la mano por la cabeza con ternura.

-Vamos, hijo, pintemos este disco de cartón que me he traído del trabajo con todos los lápices de colores que te regaló el tío. Luego haremos un zumbador con él y verás lo que ocurre.

-¡Mola! -le contestó el niño mientras daba saltitos de alegría con los puños cerrados para darse impulso y poder ser alto como su padre.

Así lo hicieron y cuando estuvo terminado, Malik se sentó a la sombra, en el taburete senufo de su abuela materna, contemplando a su hijo. Se dejó llevar por el sonido del zumbador y el regocijo de ver reflejado el escepticismo del niño al contemplar un hecho que no podía comprender. El empeño y la curiosidad del pequeño por saber por qué desaparecían los colores, le hizo prometerse que siempre estaría a su lado. Le enseñaría a hacerse las preguntas adecuadas, como buscar respuestas lo más certeras posible y aceptar la profunda ignorancia del ser humano sin sucumbir al desánimo.

Había sido un gran día, se dijo. Suspiró de pura felicidad, había esperanza para los suyos y para África.

Por si queréis saber más:

http://www.investigacionyciencia.es/noticias/la-peonza-reinventada-en-una-centrifugadora-de-bajo-coste-14904

http://es.engadget.com/2014/03/12/foldscope-microscopio-origami/

http://www.cbc.ca/news/technology/foldscope-paper-microscope-can-diagnose-malaria-costs-50-cents-1.2571660

En este texto he tenido la inestimable colaboración de José Antonio Bustelo

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El aliado

El castellano estaba amarrado con grilletes y cadenas. Tras su último intento de fuga para poner a salvo a su hermano, las medidas contra él se habían endurecido notablemente. Parte del castigo aún debía aplicarse en los siguientes días, y es que no había más remedio que repartir 2000 latigazos en varias jornadas.

Quiso el destino que un italiano renegado, recién ascendido a almirante de la flota turca, se fijara en el castellano. El almirante conocía días de gloria pero sabía lo que era la desesperación tras una adolescencia condenado a galeras. Decidió compartir parte de su fortuna con aquel preso destinado a recibir miles de azotes, así que ordenó liberarlo y se lo llevó con él a Constantinopla. Allí le contaría el ambicioso proyecto de construcción en el que se embarcaría proximamente de la mano del arquitecto más célebre del momento: Mimar Sinan.


Una vez más, @moigaren ha averiguado con la primera pista el personaje oculto de #Adivinencia4: Miguel de Cervantes. En efecto, Cervantes conoció a Kiliç Ali Pasha, quien ordenó construir en Estambul la mezquita que lleva su nombre entre 1578 y 1580. Aunque no hay pruebas concluyentes de ello, el investigador turco Rasih Nuri İleri parece haber encontrado el nombre de Miguel de Cervantes en el listado de trabajadores esclavos de la mezquita.

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Tras las huellas del cartero

El cochero del Sr. Franklin estaba acostumbrado a las extravagancias de su señor, pero esta (decía para sus adentros elevando los ojos al cielo) se lleva la palma. Invariablemente a última hora de la tarde, pedía que su carruaje estuviera listo. La primera vez que lo pidió a esa hora, Jenkins le esperaba al pie del coche con la puerta abierta. Franklin se acercó y le dijo:

—Gracias, Jenkins, pero en esta ocasión iré en el estribo.

Seguro de haber entendido mal, el cochero añadió:

—¿Perdón, señor?

—Sí, sí, que iré en el estribo.

El cochero cerró la puerta intentando disimular sus ojos de asombro. Mientras subía al pescante para coger las riendas, vio que el Sr. Franklin traía de la cochera un extraño aparato a modo de carretilla, con ruedas dentadas horizontales y verticales, y se encaramaba al estribo del carro.

—¿A dónde, señor?

—Por la ruta del cartero. A galope medio

El cochero no preguntó más. Hizo estallar el látigo jaleando a los caballos mientras el Sr. Franklin arrastraba su engendro de madera haciendo girar su gran rueda sobre el empedrado, como un niño entusiasmado que se hubiera encontrado un reluciente aro para jugar.


Solo ha sido necesaria una pista para que @moigaren averiguara el objeto oculto tras #Adivinencia3, un odómetro construido por Benjamin Franklin para optimizar los recorridos realizados en el reparto del correo.

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