Inteligencia amarilla

A los catalanes nos vuelven locos las setas. En otoño no busquéis tranquilidad en los bosques. Pueden sorprenderte ejércitos enteros de “boletaires” en el rincón más escondido y aislado de tu paraje preferido. A mí me chiflan, me las zampo todas, sean negras, amarillas, sanguinolentas, marrones, cremas, blancas, la variedad es espectacular y la forma de cocinarlas también. Os invito a disfrazaros un día cualquiera de turista y pasearos por el mercado de la Boquería, en las Ramblas de Barcelona, vais a sorprenderos de la variedad de colores y olores de los “bolets”, si es que todavía no los conocéis.

physarum-polycephalum

Este fin de semana mi tía Amalia me pidió que la acompañara por la comarca del Bergadà. Me gusta comer setas, pero no ir a buscarlas. Cedí a la excursión porque me deleita conversar con ella. Pronto me cansé sentándome bajo un precioso y robusto roble para contemplar el bosque en otoño y disfrutar del espléndido espectáculo que nos regala la naturaleza con sus colores rojizos, ocres y amarillos. Del popurrí olfativo y de los bichos, me gustan los bichos. En previsión había traído una pequeña manta, buena ropa de abrigo y un libro, como no.

Mientras observaba la cara de felicidad de mi tía, agachada introduciendo en el imprescindible cesto ovalado de mimbre unos “camagrocs” enormes, me incorpore para poder sortear una piedra que se me clavaba en mi nalga derecha. Con tan mala fortuna que, con toda la mano abierta, con la que me apoyé para cambiar de posición, chafé un hongo de color amarillo intenso, que se ramificada por la gran raíz, del imponente roble, que salía a la superficie. Era muy viscoso y olía a putrefacta humedad.

slime_mold_240242

– ! Amalia! – grité – Mira que he encontrado, ¿esto no se puede comer, verdad? – Ella ligera, nunca hay pesadez en su ánimo, se acercó con una sonrisa. -Déjame verlo de cerca – dijo, mientras se recolocaba las gafas, sobre su respingona naricilla – ¡Oh, que maravilla! es un Pysarum, y no se puede comer – ¡Que no lo he pisado!, lo aplasté con la mano, mira – Repliqué – mientras le enseñaba mi mano embadurnada con la masa informe del hongo amarillo.

– P Y S A R U M. – Deletreó para párvulos – Es un ser unicelular con una interesante inteligencia colectiva – dijo – ¿Un hongo y con inteligencia colectiva? – Interrumpí, mirándomela de reojo, con sorna.

-Bueno, no una inteligencia compleja como en la que estás pensando, pero es un ser especial en muchos sentidos – Empezó a contarme apasionadamente, mientras se sentaba a mi lado compartiendo la manta – Es unicelular y aunque lo veas tan grande y ramificado, se trata de una sola entidad celular, atravesada por tubos que transportan nutrientes y que le permiten distribuirse de esta forma tan característica. – Fíjate, parecen vasos sanguíneos.

– Una vez expandido – siguió contándome, mientras se recogía su larga y negra cabellera, para no rozar la dorada masa informe mientras se acercaba para olfatearlo – si en algún punto se encuentra con comida, por ejemplo un copo de cereal, se expande por el espacio circundante, explotando el recurso y repartiéndolo desde ese punto a otros lugares en los que también ha encontrado copos. Fíjate, en los puntos donde hay más concentración, es donde encontró algún tipo de nutriente. Aunque carece de cerebro, este organismo puede resolver algunos problemas de una complejidad notable.

Mientras escucha sus explicaciones con despierto interés, y me limpiaba la mano con un clínex que saqué de mi mochila, observaba ese informe masa ocre y me emocioné al pensar que esa “cosa”, tal vez estaba percibiendo mi piel de alguna forma primigenia.

– ¿Es eso cierto, Amalia, resuelve problemas complejos? Pon un ejemplo – Le pedí –– Veras – Siguió – No parece que tu hongo pueda ser un rival para tu PC, ¿verdad? Pues de hecho puede serlo en según qué. – Eso me pareció un poco fantasía “made in Amalia”, y me dispuse a escuchar lo que tenía que decirme.

– Supongamos que deseamos hacer un estudio detallado para crear un mapa de carreteras, de una provincia que permita comunicar de la mejor manera posible las principales ciudades a través de los caminos más cortos. Y de forma que el coste del estudio sea lo más pequeño posible. Lo primero en lo que pensaremos es que lo calcule un ordenador. Y lo que hacemos es tomar un mapa real y situar sobre este las ciudades reales que queremos unir permitiendo que el ordenador calcule el mapa de carreteras óptimo, que lo hará explorando todas y cada una de las posibles formas de conexión. Estamos de acuerdo, ¿no? – Si – Le contesté – Pues imagínate, lo que representa la búsqueda en la que se ensayan todas y cada una de las posibilidades. Tiene un alto coste y de hecho puede requerir tanto tiempo de cálculo, que no sea posible encontrar una solución razonable.

100121-slime-02

Imágenes de Toshiyuki Nakagaki

 

 

– Si, pero ¿cómo encaja en todo esto Pysarum? – Le cuestioné – El japonés Toshiyuki Nakagaki hizo un experimento que ha dado mucho de qué hablar – siguió explicándome – Colocó, en un mapa real, una pequeña cantidad de alimento en cada “ciudad”. Emplazó al organismo en una posición central y empezó a expandirse hasta ocupar toda la superficie. Cada vez que encontraba una ciudad/nutriente, iniciaba un proceso de explotación de los recursos fluyendo a través de los tubos conectores. Cuanto más cercanas las ciudades, mayor el flujo, hasta que se formó una red de muchos canales, reforzando los que describían el camino más corto y haciendo desaparecer, los más largos. Al acabar, nuestro Pysarum dejo un conjunto de caminos estables que resultaron ser los mismos que los ingenieros humanos han diseñado a lo largo de los años, y más años, para unir ciudades en el país real. ¡Toma nota y flipa!

– Caramba, me ha encantado este descubrimiento – Le dije con una amplia sonrisa, asociando algo que descubrí en un artículo de fuente fiable – Esto me recuerda algo que leí sobre el proceso de selección de rutas en el sistema nervioso durante el desarrollo embrionario y especialmente en los primeros años de vida de un bebe. Por lo visto, al principio se construyen multitud de conexiones neuronales, pero luego, el aprendizaje recorta su número.

– Acertada analogía – me respondió – Se me ocurren otras, además del sistema circulatorio que ya mencionamos, están las comunidades de insectos como las hormigas, el sistema inmunitario, el metabolismo de las células. – O también – interrumpí – los sistemas en red creados por nosotros, como internet o la bolsa. Parece como si la naturaleza se autoorganizara en base a patrones de comportamiento para garantizar la fluidez  y eficacia de la información.

Empezaba a hacer frio y Amalia se levantó para seguir recolectando setas, no sin antes proponerme continuar la charla en casa, ante de una buena comida y bañada en un buen vino negro. El tema me fascinaba. En mi cabeza empezaron a mezclarse conceptos variopintos como fractales, complejidad, evolución, conciencia. Me propuse buscar libros que me hablaran del tema. Me levanté, guardé la manta en mi mochila y la ayudé para regresar más rápido, con los robellones que había localizado, con la intención de llegar a casa lo antes posible y seguir con la conversación.

 

Fuentes: “La lógica de los monstruos” de Ricard Solé y wikipedia

Anuncios

Acerca de Cristina Sopena

No comprendí lo que era la evolución hasta que cayo en mis manos el libro de Stephen Jay Gould "La vida maravillosa". Desde entonces no he podido dejar de leer sobre ciencia, convirtiéndose en mi mayor pasión.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Inteligencia amarilla

  1. Genial este relato. Como siempre. Que gustazo da leerte:-)

  2. Francisco Martinez dijo:

    Genial, espléndido, vaya gustazo. Francisco Martinez

  3. Montse Martinez Bonet dijo:

    Cristina, veritablement sorpresa. M’agradat molt. Pendrem un café a Hypatia… i et faré moltes preguntes. Montse Martínez Bonet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s