Tema de escritura para noviembre: microbios

Cuando Orson Welles dijo: «Nacemos solos, vivimos solos y morimos solos», estaba equivocado. Incluso aunque estemos solos, nunca estamos solos. Existimos en simbiosis, un término maravilloso que usamos para referirnos a organismos diferentes que viven juntos. Algunos animales son colonizados por microbios cuando todavía son óvulos sin fertilizar; otros reciben a sus primeros socios en el momento del nacimiento. A partir de entonces, nuestra vida continúa con ellos siempre presentes. Cuando comemos, también ellos lo hacen. Al viajar, se vienen con nosotros. Al morir, nos consumen. Cada uno de nosotros es un zoológico de nuestra propiedad, una colonia encerrada dentro de un solo cuerpo. Un colectivo multiespecies. Todo un mundo.

Este fragmento del prólogo de Yo contengo multitudes, de Ed Yong (Debate, 2017), refleja cuánto ha cambiado la visión que tenemos actualmente de los seres microscópicos, desde que Anton van Leeuwenhoek observara pequeñísimos “animálculos” con sus sencillos microscópicos. Todo comenzó por la necesidad de este comerciante de obtener buenas lupas para observar la calidad de las telas. Tras ser autodidacta en las técnicas del soplado y el pulido de vidrio, desarrolló lentes biconvexas no mayores que una lenteja con las que conseguía unos notables 200 aumentos. La estructura del microscopio no podía ser más simple: un placa de latón sobre la que fijar la lente y un tornillo portamuestras terminado en punta que podía alejarse o acercarse de la placa para el enfoque.

Leeuwenhoek's microscope
Modo en que se observa con un microscopio de Leeuwenhoek.

Tras haber logrado observar espermatozoides de su propio semen, van Leeuwenhoek escribió a la Royal Society en estos términos:

Si su señoría cree que estas observaciones pueden molestar o escandalizar a los eruditos, le ruego que las considere privadas y que las publique o las destruya como su señoría lo considere oportuno.

El tiempo ha permitido comprobar que estos seres minúsculos eran muchísimo más que los gérmenes causantes de enfermedades. Los encontramos en nuestro intestino y en nuestra piel, en lugares inhóspitos de elevada salinidad o temperaturas extremas, y el escándalo ha dado paso al asombro. Por ello, amigas y amigos polivulgadores en esta ocasión os invitamos a escribir sobre cualquier aspecto que os inspire el mundo microscópico y la Microbiología, ciencia que van Leeuwenhoek contribuyó a fundar.

Como ya sabéis, para escribir con nosotros debéis publicar el 15 de noviembre un tuit con el enlace a vuestro texto, el hashtag #PVmicrobios y mención a @hypatiacafe. Si tenéis alguna duda o si os acercáis a Café Hypatia por primera vez, os recomendamos que consultéis los tipos de texto admitidos y, en el caso de que optéis por escribir scikus, las reglas para el conteo de sílabas en poesía.

Como afirma Ed Yong en su libro, “los microbios no sólo viven en comunión con nosotros, sino que nos protegen de enfermedades, nos definen como individuos e incluso influyen en nuestro comportamiento”. En esta ocasión, ellos serán los diminutos protagonistas de historias fascinantes que contaremos en Café Hypatia.

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